3 jul. 2017

Lectura de hoy: San Pablo a los Efesios 2,19



"Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios."


Ya no somos extraños los unos para los otros, sino que por la Fe en Jesucristo somos conciudadanos de los Santos de Dios, miembros de la familia de Dios. Dios Padre, Dios Hijo, Dios Amor, y un sinfín de hijos en el Hijo de Dios hecho hombre, con una misma Madre María Inmaculada, Reina de todo lo creado, junto a su divino Hijo, Rey del universo. 

Y es que Jesucristo también con nosotros comparte su facultad de reinar sobre todo lo creado, en cierta forma, ya desde ahora, porque su gracia nos va recomponiendo internamente hasta conseguir la unidad del propio ser, que el pecado había roto. 

Con frecuencia precisamos muchos años para conseguir esto. Y es su gracia la que lo consigue, si nos dejamos hacer. Sí que es cierto que Dios precisa de nuestra colaboración para hacer su obra purificadora, redentora, santificadora y divinizante en nosotros. Pero es Él Quién la hace.  Y es importante que lo tengamos muy claro. 

Señor, con Mamá María y por su amable intercesión ante Tí, me ofrezco a Tí para que se cumpla Tu Santo Designio de Amor, eterno, constante, vivificante. Fiat.

6 comentarios:

Marian dijo...

Gran catequesis nos dejas amiga. Muy cierto lo que dices Felicitas.
Dios con Su Gracia nos va transformando, con nuestra libre voluntad.

¡Que necesaria es esta transformación! Seamos dóciles y pequeños en
Sus divinos Brazos, para El haga Su Obra de Divinización en nosotros.

Un fuerte abrazo.¡GRACIAS!

María dijo...

¡Qué maravilla ser parte de esta gran familia! Pero al mismo tiempo, triste para los que aún no conocen el amor de Cristo. Y por eso, yo también me ofrezco, yo también quiero ser victima y eslabón para ayudar a nuestro Salvador y a nuestra tierna Madre, a ganar muchas almas. Sin duda, un trabajo para toda la vida, pero una vida gastada en Cristo, es una vida bien gastada.

Muy bueno Felicitas. Gracias querida hermana. Un abrazo inmenso.

dijo...

"...conciudadanos de los santos" Ayer me llamó la atención esta realidad, cotidiana. Abrazos fraternos.

Felicitas dijo...

Gracias a ti, Marian, es cierto, el Señor con infinita paciencia nos va transformando poco a poco, unos más rápido y otros durante largos años.
Un fuerte abrazo, hermana


Eres muy valiente al querer ser víctima y eslabón para la salvación de las almas. Que se cumpla el divino designio del Señor en nuestras vidas, María.
Gracias a ti por tu testimonio de amor y entrega al Señor.
Un abrazo, linda


Ayer era el dia apropiado para ello, hermano.
Un abrazo fraterno

FLOR DEL SILENCIO dijo...

Somos familia de Dios, que el Señor nos ayude a tomar conciencia de esta bella realidad de que todos somos hermanos, y que solo tenemos un solo ideal Cristo Jesús. Gracias, hermoso compartir.








Felicitas dijo...

Así es, hermana. Un fuerte abrazo.